Salamanca, Gto. — Habitantes de la comunidad de Loma de Flores enfrentan una severa crisis por la falta de agua potable. Alrededor de 4,000 familias, así como diversas instituciones educativas que van desde el nivel preescolar hasta el bachillerato, padecen las consecuencias del desabasto derivado del colapso de su antiguo pozo, una obra que supera las cuatro décadas de servicio.
Gerardo Reyes, presidente del Comité de Agua Potable de la localidad, denunció que la solicitud para la perforación de un nuevo pozo se ingresó hace cuatro años sin que hasta el momento se haya concretado una solución definitiva.
“Tenemos escuelas desde bachillerato hasta kínder y están sin agua. Ya hemos platicado con Meneses, con Ulises, hemos platicado con todos y que ya nos lo van a hacer, que ya van a empezar, y hasta la fecha no hay nada”, señaló el representante comunitario.
Obras detenidas y sin justificación clara
De acuerdo con los pobladores, las gestiones avanzaron en su momento hasta la ubicación del punto donde se colocaría la maquinaria perforadora; sin embargo, los trabajos no han arrancado. Los afectados señalan que no se les ha brindado un argumento técnico o financiero válido que explique la cancelación o el retraso de los trabajos.
La situación es crítica para la economía familiar. Ante la falta del suministro en la red, los habitantes se ven obligados a comprar agua a piperos particulares o depender de los escasos viajes que algunos vecinos realizan por solidaridad. No obstante, los costos resultan insostenibles para las familias de menores recursos, quienes diariamente batallan para cubrir necesidades básicas de higiene y alimentación.
Riesgo constante por sobreexplotación del pozo viejo
El comité detalló que el pozo provisional con el que operan actualmente registra constantes fallas y quema de bombas debido a la sobreexplotación. Al agotarse el recurso de manera recurrente, el sistema colapsa, dejando a toda la comunidad en completa vulnerabilidad.
Ante este panorama, las y los pobladores de Loma de Flores hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales para que agilicen los trabajos de perforación y equipamiento del nuevo pozo, advirtiendo que la comunidad ha llegado al límite de su capacidad para soportar la crisis hídrica.

