José Cruz Jaramillo Díaz, de 14 años, conocido como “Crucito” y originario de Romita, se convirtió en donador de órganos y brindó una nueva oportunidad de vida a cinco pacientes, la mayoría menores de edad, que esperaban un trasplante.
Tras un accidente que le costó la vida, sus padres autorizaron la donación de sus órganos, una decisión que permitió activar el protocolo “Código Vida” en el Hospital de la Gente, en León.
La Secretaría de Salud de Guanajuato, encabezada por Gabriel Cortés Alcalá, coordinó el procedimiento con el Centro Estatal de Trasplantes (CETRA) y el Sistema de Urgencias del Estado (SUEG).
El corazón fue trasladado por vía aérea al Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez, mientras que ambos pulmones fueron destinados al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.
Uno de los riñones fue enviado al Hospital de Especialidades Pediátrico de León y el otro al Hospital Infantil de México Federico Gómez.
La operación permitió distribuir los órganos entre instituciones especializadas para atender a pacientes que permanecían en lista de espera.La Secretaría de Salud reconoció la decisión de la familia de Crucito y la intervención del personal médico y operativo que hizo posible el traslado de los órganos.

