SALAMANCA — A cinco años de haber concluido una administración municipal marcada por severos cuestionamientos en el manejo de recursos públicos, Beatriz Hernández Cruz busca un nuevo aire en la política local.
La exalcaldesa formalizó su registro para contender por la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional dentro de Morena, un movimiento que reabre el debate sobre su turbulento paso por el poder y la memoria selectiva de los partidos políticos.
A través de sus redes sociales, la primera mujer en gobernar el municipio —quien llegó al cargo en 2018 bajo las siglas guindas tras una larga militancia panista— anunció su retorno asegurando que mantiene la convicción de “servir con experiencia, trabajo honesto y cercanía”.
Sin embargo, el contraste entre su discurso de “unidad, madurez y resultados” y el saldo de su gestión gubernamental exige un ejercicio riguroso de revisión informativa.
Las cuentas de la administración 2018-2021: Entre obras y observaciones de la ASEGSi bien su administración impulsó infraestructura urbana, vialidades y el programa Plan Juntos para la distribución de alimentos durante la pandemia de Covid-19, el periodo de Hernández Cruz quedó inevitablemente eclipsado por los procesos de fiscalización y las alertas de la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato (ASEG).
Entre los episodios más sonados destaca la adquisición de 22 mil luminarias LED por un monto cercano a los 42 millones de pesos, realizada mediante adjudicación directa.
Este contrato, sumado a la polémica contratación del arrendamiento de una camioneta blindada para uso personal de la alcaldesa, derivó en observaciones formales por un impacto económico estimado en 43.3 millones de pesos.
Ante estas irregularidades, en 2020 el Congreso del Estado solicitó a la ASEG iniciar acciones de responsabilidad y, posteriormente, aprobó una auditoría integral a todo el periodo 2018-2021. Aunque estos procesos de fiscalización no equivalen de manera automática a una sentencia judicial o administrativa firme, sí representan el antecedente financiero e institucional más pesado de su paso por la administración pública.
El tablero político actual de Morena en SalamancaEl registro de Hernández Cruz ocurre en un escenario complejo para el partido en el poder local. Mientras el actual alcalde, César Prieto, promueve una estrategia de unidad, apertura de cara a las elecciones intermedias y discursos que advierten que “no hay cabida para ambiciosos vulgares”, la reaparición de la exalcaldesa pone a prueba la congruencia interna de Morena y los criterios de selección de perfiles.
Para la ciudadanía salmantina, el retorno de figuras con expedientes fiscalizados cuestionables plantea una interrogante inevitable sobre los estándares de rendición de cuentas y la valoración de trayectorias políticas previas dentro de los procesos internos de los partidos.
La contienda por la coordinación municipal no solo definirá candidaturas, sino que medirá la tolerancia de las bases políticas y del electorado frente a los pasajes más polémicos de la gestión pública reciente.

