SALAMANCA, Gto. — Ante el crecimiento urbano y la transformación industrial en la región, el presidente del Patronato para el Monitoreo de la Calidad del Aire, Joel Berlín Izaguirre, advirtió sobre la urgente necesidad de modernizar, ampliar y rediseñar los sistemas de medición ambiental en Salamanca y todo el corredor industrial del estado.
Durante una entrevista, el especialista señaló que, si bien las casetas de monitoreo existentes han recibido actualizaciones continuas en su infraestructura, persiste una demanda histórica desatendida por el gobierno estatal: la falta de cobertura de monitoreo hacia los sectores norte y noreste del municipio.
“Hemos insistido mucho en que no tenemos monitoreo al norte ni hacia el lado noreste; la ciudad ha crecido y el norte sigue siendo vulnerable a las condiciones de Pemex [Petróleos Mexicanos]”, apuntó Berlín Izaguirre. Pese a que los estudios oficiales han argumentado lo contrario, recalcó que la refinería sigue operando y la zona mantiene riesgos latentes que exigen vigilancia permanente, no restricciones de puntos de control.
Una cuenca industrial fragmentada y sinergias peligrosas
En el ámbito estatal, el representante del patronato explicó que la dinámica de la cuenca atmosférica ha cambiado drásticamente debido al desarrollo industrial en municipios vecinos como Celaya, Villagrán, Cortazar y los Apaseos —hacia el este—, así como en el corredor de León y Silao hacia el poniente.
Esta expansión multiplica los retos ambientales, ya que las actividades económicas generan distintos tipos de emisiones que interactúan entre sí. “Puede ser que aquí no tengamos ciertos solventes, pero los tiene León, y la dirección de vientos nos los puede traer; se suman las sinergias y esto resulta contraproducente para la salud pública”, alertó.
Hacia un modelo tecnológico avanzado y de menor costo
Ante el elevado costo operativo que implica instalar casetas tradicionales bajo los lineamientos estrictos de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos), Berlín Izaguirre propuso explorar esquemas alternativos —similares a los modelos europeos— que permitan recabar datos confiables a menor costo mediante inteligencia artificial. Esto facilitaría la gestión posterior de equipos autorizados para medir contaminantes específicos que hoy escapan al registro oficial.
Asimismo, recordó que desde 2019 se solicitó una reestructuración profunda en la materia. Aunque existen planes en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial (SAMA), los procesos se mantienen atados a la liberación de recursos condicionados a través de finanzas y fondos ambientales, limitando la participación directa de municipios y asociaciones civiles.
Partículas y salud pública: un llamado a los legisladores
El presidente del patronato enfatizó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y organismos internacionales han confirmado que una parte fundamental de la mortalidad global está ligada directamente a las partículas finas (PM10, PM2.5 y PM1), así como a emisiones vehiculares e industriales complejas (como los humos de diésel y carbón negro).
Ante este panorama, criticó que las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) se encuentran rebasadas, pues la realidad económica y poblacional de los más de 2,400 municipios del país es heterogénea. Por ello, hizo un llamado enérgico para que legisladores, universidades públicas, el sector salud y asociaciones civiles sumen fuerzas e implementen estrategias financieras internacionales que permitan romper con la crisis de salud pública que enfrenta la región.

