El Hospital del IMSS en Irapuato enfrenta desde hace años una presión creciente por el aumento de trabajadores afiliados y la demanda de servicios médicos, por lo que la construcción de una nueva infraestructura hospitalaria se ha convertido en una necesidad que, de acuerdo con Alejandro Rangel Segovia, secretario general del SITIMM, se arrastra desde hace más de 20 años.
El líder sindical recordó que la infraestructura médica de Irapuato no ha crecido al mismo ritmo que la derechohabiencia y el desarrollo industrial de la región.
Rangel Segovia ha sostenido que el crecimiento de la población asegurada obliga a fortalecer la capacidad hospitalaria, particularmente para brindar atención de especialidades sin que los trabajadores tengan que trasladarse a otros municipios.
En 2022, el dirigente sindical ya señalaba que entre 2000 y 2020 la derechohabiencia de la región había aumentado 81 por ciento, mientras la infraestructura se había mantenido insuficiente para atender ese crecimiento.
Ahora, ante los avances recientes del proyecto, Rangel Segovia mantiene la exigencia de que Irapuato cuente con un hospital de mayor capacidad que permita atender la demanda regional.
El planteamiento contempla no solamente beneficiar a los trabajadores de Irapuato, sino también a derechohabientes de municipios de la zona que actualmente dependen de los servicios médicos disponibles en la región.
Para el secretario general del SITIMM, la discusión sobre el nuevo hospital también está relacionada con la expansión industrial de Irapuato, pues el crecimiento del empleo formal demanda servicios de salud suficientes para atender oportunamente a los trabajadores y sus familias.
Por ello, respaldó el avance existente, toda vez que, a inicios de semana, el IMSS comunicó a la CTM la aprobación de los proyectos hospitalarios para Irapuato y Celaya.
Rangel Segovia señala que el actual IMSS de Irapuato quedó rebasado desde hace 20 años

