Salamanca, Gto. – Las nuevas modalidades de fraude digital continúan afectando de manera desproporcionada a la población adulta. De acuerdo con reportes recientes, las personas mayores de 50 años se han convertido en el sector más vulnerable y frecuente de caer en estafas a través del teléfono celular, utilizando como gancho temas de alto interés como los programas sociales y las pensiones del bienestar.
Los ciberdelincuentes han perfeccionado sus métodos aprovechando la necesidad de los beneficiarios por consultar las fechas de depósito según la letra de su apellido. Mediante la difusión masiva de supuestos enlaces para descargar formatos en PDF con los calendarios de pago, los hackers logran infiltrar esquemas de engaño en diversos grupos de WhatsApp.
¿Cómo opera este malware?
Al hacer clic en los enlaces maliciosos distribuidos por mensajería instantánea, se instala de manera silenciosa un malware en el dispositivo móvil de la víctima, operando sin que esta se dé cuenta.
Para evitar levantar sospechas y mantener a los usuarios distraídos mientras el software malicioso recopila información, el virus suele desplegar constantes anuncios publicitarios en la pantalla. Sin embargo, el objetivo principal va mucho más allá de la molestia publicitaria:
- Robo de cuentas de WhatsApp: Los estafadores toman el control de la aplicación de mensajería para suplantar la identidad de la víctima y solicitar dinero prestado a sus contactos.
- Vulneración de datos personales: Sustracción de información confidencial almacenada en el teléfono celular.
Una problemática en constante aumento
Este tipo de robos cibernéticos se ha vuelto sumamente frecuente entre adultos y personas de la tercera edad, quienes muchas veces no cuentan con las herramientas o la capacitación digital para identificar enlaces apócrifos o detectar comportamientos extraños en sus equipos.
Especialistas en ciberseguridad recomiendan a la ciudadanía no abrir enlaces compartidos por cadenas de WhatsApp, verificar siempre la información a través de los canales oficiales de gobierno y evitar descargar archivos PDF de procedencia dudosa para proteger tanto su patrimonio como su privacidad digital.

