Salamanca, Gto. — Entre aplausos, sonrisas y acordes marciales que cimbraban el orgullo patrio, la mañana de este 15 de octubre de 2026 se vivió una jornada verdaderamente inolvidable en el predio La Manga de Salamanca. En una emotiva ceremonia llena de calidez humana, la pequeña María Guadalupe Lara Jaramillo cumplió uno de sus mayores sueños al ser investida oficialmente como Guardia Honoraria de la 16ª Coordinación de Unidad de la Guardia Nacional.
El solemne acto estuvo encabezado por el Capitán Primero de Guardia Nacional, Waldo Arnold Gandoy Vázquez —en representación del Coronel de Guardia Nacional Estado Mayor, Fernando Antonio Soto Cortez—, acompañado por el Capitán Primero Williams Aquino Enríquez, Jefe de Vocería de la Coordinación Estatal Guanajuato, así como por mandos, oficiales, tropa e invitados especiales que no quisieron perderse este momento de inspiración.
El valor de la resiliencia y la sonrisa de una niña
El programa de Guardia Honoraria es una iniciativa profundamente humana impulsada por la institución para reconocer el valor, la disciplina y la gran resiliencia con la que niñas, niños y adolescentes con capacidades diferentes o condiciones de salud complejas enfrentan los retos de su vida diaria.
Para Lupita, quien actualmente cursa el primer año de secundaria en la ETI local, este nombramiento representa la culminación de un anhelo muy especial. Su abuelita, la señora Silvia Conejo Flores, compartió con emoción cómo su nieta contaba los días y las horas esperando este gran momento: “Desde el momento en que le dijimos que había sido seleccionada, estuvo contando los días. Mañana es el día, nos decía muy emocionada. Hoy porta con orgullo un uniforme que simboliza disciplina, lealtad y honor”.
Una ceremonia para el recuerdo
La emotiva mañana arrancó con el pase de lista reglamentario y la lectura de una orden extraordinaria dedicada especialmente a honrar la valentía de Lupita. Posteriormente, el Subteniente Mecánico Automotriz Víctor Manuel Albino Bautista dedicó unas palabras alusivas al evento, destacando que el objetivo principal de la Guardia Nacional es velar por la seguridad y el bienestar de las niñas, niños y jóvenes de México.
Como muestra de júbilo y alegría, la Banda de Guerra hizo vibrar el ambiente con el tradicional toque militar Tres de Diana, seguido por el tradicional exhorto entonado con fuerza y orgullo por todo el personal.
Para cerrar esta celebración, se realizó la entrega oficial de un reconocimiento especial a la pequeña Lupita, seguido de la tradicional toma de fotografía grupal junto a su familia, mandos y elementos de la corporación.

