La gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, decidió llevar ante una instancia federal la disputa electoral derivada de las expresiones del sacerdote Jesús Alfredo Gallegos Lara, conocido como el “Padre Pistolas”, al considerar que parte de los señalamientos en su contra rebasaron los límites de la crítica política.
El recurso fue presentado ante la Sala Regional Monterrey del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, luego de la resolución emitida por el Tribunal Estatal Electoral de Guanajuato, que determinó que una de las expresiones analizadas sí constituyó violencia política contra las mujeres en razón de género, pero descartó esa condición en otras tres conductas denunciadas.
La inconformidad de la gobernadora se concentra en esas tres conductas y en el criterio utilizado para determinar qué expresiones pueden considerarse parte de la crítica hacia una funcionaria pública.
Y es que, el Tribunal consideró que no había elementos para configurarse violencia política en tres conductas.
“Pero, lo que argumenta, pues es justo eso, que está dentro de la crítica tolerable que debemos tener las mujeres”, explicó.
El expediente tiene como antecedente las declaraciones realizadas por el sacerdote durante una celebración religiosa en noviembre de 2025, cuando cuestionó el proyecto del Acueducto Solís-León y realizó expresiones que fueron denunciadas por la mandataria, entre ellas una amenaza de agresión física.
García Muñoz Ledo sostuvo que una cosa es cuestionar sus decisiones o desempeño al frente del Gobierno estatal y otra permitir expresiones que, desde su perspectiva, representan violencia o reproducen estereotipos contra las mujeres que ocupan cargos públicos.
“Cuando leí la resolución me sorprendió muchísimo que esos calificativos que utiliza, esas expresiones, no solamente denostativas, sino de violencia, incitando a la violencia y que generan estereotipos de género, sean consideradas como una crítica tolerable a la actividad política”, señaló.
La resolución del Tribunal estatal estableció además medidas contra el sacerdote por la conducta que sí fue acreditada, entre ellas una disculpa pública en Facebook una vez que la sentencia quede firme, abstenerse de expresiones estereotipadas que denigren, minimicen o invisibilicen la función pública de la gobernadora y participar en un curso sobre violencia política contra las mujeres en razón de género.
La gobernadora afirmó que mantendrá el procedimiento hasta las últimas instancias y sostuvo que su impugnación no busca limitar la crítica hacia su gobierno.
“¿Pueden criticar mi trabajo? Sí, pueden señalar que no están de acuerdo y siempre he sido tolerante con ello, pero llamado a la violencia o estereotipos, que busquen minimizarnos, eso no podemos permitirnos”, afirmó.
El caso queda ahora en manos de la Sala Regional Monterrey, que deberá analizar los argumentos presentados contra la resolución del tribunal guanajuatense.
Libia Dennise lleva a tribunales federales disputa por expresiones del Padre Pistolas

