Salamanca, Gto.- Derivado de las molestias e inquietudes manifestadas por los comerciantes —especialmente del sector gastronómico y de restaurantes— ante los trabajos de rehabilitación en la calle Andrés Delgado, el Gobierno Municipal dio a conocer que se implementará una estrategia integral de apoyo económico y coordinación directa para mitigar las afectaciones.
Planeación estratégica para proteger la temporada alta
Funcionarios municipales explicaron que la obra forma parte de un proyecto de mejoramiento de la imagen urbana del primer cuadro de la ciudad, financiado con recursos de la deuda estatal y con la debida autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). En esta primera etapa, los trabajos abarcan el tramo comprendido entre las calles Juárez y López Rayón.
Las autoridades detallaron que la intervención se programó estratégicamente para iniciar en los meses de octubre y noviembre, con el firme propósito de evitar afectaciones durante diciembre, considerado el periodo más productivo y fructífero del año para el comercio local.
Censo y esquema de apoyo económico temporal
Como parte del esquema de atención, la Dirección de Desarrollo Económico realizó un padrón y un levantamiento detallado de información para conocer con precisión los ingresos mensuales de los locatarios afectados, lo que permite dimensionar el impacto real de la obra.
El secretario del Ayuntamiento, Esaú Cano Calvete, indicó que se trabaja en un programa para brindar un apoyo económico temporal que permita a los negocios “sopesar” la situación, ayudándoles a sostener su plantilla laboral, el pago de insumos y su operación habitual mientras concluyen los trabajos.
“Ya se tiene el levantamiento, ya se habló con ellos, ya nos percatamos de cuánto es el ingreso y cuánto es lo que necesitan para mantener su plantilla, los insumos o lo que venden”, explicó el funcionario.
Alternativas de acceso y mesas de seguimiento
Respecto a las opciones para los locatarios, se indicó que la reubicación temporal no ha sido una solicitud generalizada, destacando además que para los establecimientos dedicados a la venta de alimentos este proceso resulta complejo por las condiciones sanitarias y de infraestructura que requieren. En cuanto a la petición de reducir rentas, el municipio aclaró que se trata de un acuerdo estrictamente entre particulares (arrendadores e inquilinos).
Para minimizar el impacto en las ventas, se acordó mantener reuniones de seguimiento continuo entre las áreas de Obra Pública, Desarrollo Económico, Desarrollo Social, Fiscalización y los propios comerciantes. El objetivo es evaluar alternativas para mantener accesos seguros el mayor tiempo posible para los consumidores, interviniendo los frentes de manera gradual conforme la seguridad de la obra lo requiera.
Finalmente, las autoridades municipales reiteraron que el canal de comunicación y las mesas de diálogo se mantendrán abiertas para revisar cada caso particular y garantizar que la economía local sufra el menor impacto posible durante la ejecución de este proyecto de modernización urbana.

