Salamanca, Gto. — La comercialización clandestina de alcohol adulterado mantiene en alerta a las autoridades estatales y al sector comercial formal en la región del corredor industrial. Mientras que la Fiscalía General del Estado (FGE) intensifica sus indagatorias y operativos en los municipios de Salamanca, León e Irapuato, los prestadores de servicios locales reafirman su postura de blindar sus establecimientos mediante proveeduría estrictamente regulada.
Golpes al mercado negro y afectaciones a la salud
De acuerdo con información oficial dada a conocer por las instancias ministeriales, las investigaciones sobre la venta de bebidas falsificadas continúan abiertas con el objetivo de desarticular toda la cadena de suministro ilícito que pone en riesgo la salud pública.
Los trabajos de inteligencia y operativos han derivado en al menos ocho cateos en distintos puntos de la entidad, logrando el aseguramiento de cargamentos importantes de producto apócrifo —entre ellos, miles de litros y botellas con apariencia de marcas populares como el tequila— que se distribuían de manera irregular en establecimientos clandestinos o ajenos a la norma. La Fiscalía detalló que es precisamente en las demarcaciones de León, Salamanca e Irapuato donde se han concentrado los casos más críticos de afectaciones a la salud de los consumidores, por lo que las acciones ministeriales y el rastreo de los puntos de distribución continuarán de manera firme.
Bares de Salamanca responden con proveeduría formal
Frente a este escenario de fiscalización, la Asociación de Bares y Cantinas de Salamanca, encabezada por su representante Jorge Jiménez, aclaró que los negocios establecidos en el municipio operan bajo estrictos márgenes de legalidad y confianza para proteger tanto a sus clientes como su patrimonio.
Jiménez señaló que, si bien se han detectado operativos de revisión en puntos de la zona centro de la ciudad, los agremiados adquieren sus productos exclusivamente con distribuidores formales debidamente registrados ante el SAT y las normativas de salubridad —como proveedores consolidados en la región de Michoacán, Querétaro, Jalisco y puntos locales establecidos—, descartando por completo la compra de mercancía de dudosa procedencia a través de internet o canales informales.
Severas sanciones y un llamado a la legalidad
El sector comercial advirtió sobre el peligro financiero y legal que representa intentar adquirir alcohol a un menor costo en el mercado negro. Recordaron que la Ley de Bebidas Alcohólicas para el Estado de Guanajuato contempla en su artículo 27 sanciones drásticas, destacando la revocación inmediata de la licencia de funcionamiento en caso de detectarse bebidas adulteradas o sustancias prohibidas en los locales.
Dado que una licencia de este tipo, sumando sus refrendos y actualizaciones, puede superar los 300,000 a 350,000 pesos de inversión, el sector reiteró que ningún negocio formal se arriesgaría a perder su patrimonio por márgenes mínimos de ganancia.
Finalmente, la Asociación enfatizó que el gremio local —que continúa sorteando un panorama económico complejo tras los estragos de la pandemia y el cierre de al menos 15 establecimientos en los últimos años— refrenda su disposición de colaborar con las normativas vigentes, exigiendo piso parejo y seguridad jurídica para los negocios que sí cumplen con la ley en Salamanca.

