Salamanca, Gto. — El arbolado urbano del Jardín Constitución enfrenta una severa crisis derivada del ataque de plagas, factores ambientales y agresiones antropogénicas, una situación que en menos de un año ha cobrado la vida de cinco ejemplares en este emblemático espacio público.
Maribel Imperial Cervantes, titular de Medio Ambiente de Salamanca, informó que entre lunes y martes dio inicio la tala de uno de los ficus más antiguos de la plaza, situado frente al kiosco. El ejemplar, que ya se encontraba completamente seco, fue diagnosticado hace aproximadamente dos meses tras una evaluación técnica que dictaminó su retiro inminente.
Para fundamentar la decisión, la Dirección de Medio Ambiente utilizó un resistógrafo, un instrumento tecnológico que perfora la madera con una broca milimétrica para medir la resistencia interna del tronco sin comprometer la salud remanente del árbol, garantizando así que su remoción responda a un criterio estricto de mitigación de riesgos para la ciudadanía.
Las inspecciones técnicas realizadas en la zona revelaron que el deterioro no responde únicamente a la biología de las especies o a ciclos climáticos de temperatura y humedad. Los inspectores detectaron acumulación de residuos sólidos urbanos en las bases y marcas compatibles con vertidos de aceite quemado en los troncos, agravando la vulnerabilidad de los árboles.
La problemática ambiental del municipio, sin embargo, trasciende el primer cuadro de la ciudad. La funcionaria municipal detalló que los esfuerzos urgentes de reforestación y saneamiento deben concentrarse en los bulevares, los accesos carreteros y los polígonos con mayores índices de contaminación, donde el arbolado sufre el embate constante de plagas como el muérdago y el déficit histórico de mantenimiento.
Con al menos 10 ficus bajo observación directa en el Jardín Constitución debido a distintos grados de afectación, las dependencias municipales mantienen un monitoreo permanente para definir qué ejemplares pueden ser rescatados mediante tratamientos silvícolas y cuáles deberán ser derribados para prevenir accidentes.

