SALAMANCA, GTO. — Alma Lilia Tapia, vocera del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, externó su profunda frustración ante la burocracia institucional que impera en los procesos de identificación y entrega de restos. Pese al esfuerzo constante que realizan los grupos independientes en campo, la falta de agilidad en las dependencias mantiene los casos estancados durante meses.
De acuerdo con la representante del colectivo, el principal obstáculo ya no radica en la labor de localización que realizan las familias, sino en la respuesta institucional. Tapia señaló directamente a las instancias de impartición de justicia y servicios periciales por la dilación sistemática en cada etapa de la investigación.
Obstáculos denunciados por el colectivo:
Las familias denuncian demoras prolongadas para completar los dictámenes periciales y liberar los trámites necesarios, acusan que los protocolos de campo y de gabinete carecen de la rapidez necesaria para dar certidumbre a los familiares. Aunque los colectivos reportan hallazgos positivos periódicamente, los plazos de entrega se extienden de tres a cuatro meses por cada caso, lo que genera un acumulamiento de expedientes sin concluir. Las afectadas reprocharon que las jornadas laborales reducidas y la rigidez en los protocolos oficiales terminan por traducirse en apatía y falta de empatía hacia el dolor de las familias.
“De qué nos sirve encontrar cinco [cuerpos], si en un mes esos cinco los van a entregar uno o dos en un plazo de tres a cuatro meses”, lamentó la vocera, advirtiendo que los restos terminan almacenados en un limbo burocrático mientras las familias continúan a la espera de justicia y paz.
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