Pese a la llegada de cientos de militares a Guanajuato para reforzar las labores de seguridad, la población continúa sin sentirse protegida ante la violencia, advirtió el obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, quien cuestionó la efectividad de las estrategias implementadas para combatir la delincuencia.
El prelado señaló que la presencia de más elementos de seguridad no garantiza una mayor tranquilidad para los ciudadanos, quienes siguen enfrentando un escenario de incertidumbre tanto en Irapuato como en León y otros municipios del estado.
“Sí vemos más elementos de seguridad, pero no nos sentimos más seguros”, expresó.
Díaz Díaz advirtió que las autoridades podrían estar rebasadas ante la magnitud de la problemática, al considerar que el despliegue de policías y militares no es suficiente si no existen estrategias capaces de ofrecer resultados concretos.
“A veces da la impresión de que está rebasado, que no son capaces de poder hacer una seguridad, unas estrategias que solucionen los problemas y el ciudadano común no se siente más seguro con más policías, por ejemplo”, manifestó.
La declaración ocurre en medio del reforzamiento de la presencia militar en Guanajuato, donde las autoridades han desplegado efectivos para realizar patrullajes y operativos coordinados con corporaciones estatales y municipales.
El obispo insistió en que el incremento de personal de seguridad no se refleja necesariamente en la percepción ciudadana, pues la población sigue sin experimentar la tranquilidad que espera.
Más militares en Guanajuato, pero la población sigue sin sentirse segura: obispo de Irapuato

